lunes, 15 de febrero de 2010

Complemento a la reunión con las familias del miércoles día 10 de febrero

En primer lugar, quiero aprovechar este post para agradeceros vuestra asistencia y participación. En segundo lugar, me mueve especialmente a escribirlo la necesidad de rebajar en algo el grado de inquietud que pudiese haber quedado después de lo manifestado en la reunión.

Aunque, como ya os maticé  al final de la misma, ante la desazón suscitada en algunas personas, en realidad os había transmitido tanto apreciaciones positivas como negativas. Sin embargo al haber realizado las unas al principio y las negativas al final, parece que nos quedamos con la impresión de que sólo existen estas últimas. Y no. Aunque me reafirmo en lo que dije (puesto que son datos contrastados), también es verdad que en nuestra clase no existen problemas de gravedad que merezcan resaltarse (por desgracia, no todas las clases pueden decir eso). Otra cosa que también es verdad es que, aunque den bastante “guerra” en el día a día a la hora de empezar a trabajar, también es verdad que cuando te pones serio y “empujas”, se ponen a hacer lo que tienen que hacer. La queja era por la energía y el tiempo que se pierde en ese “empujar continuo”, pero no decimos que sea imposible trabajar con ellos. Además, quizás hice demasiado hincapié en ello por una cuestión que nos da un poco de rabia a bastantes personas del equipo docente de esta clase: sabemos que hay un buen grupo (casi la mitad) con potencialidad suficiente para obtener resultados muy buenos y, sin embargo, sólo unas pocas personas los están obteniendo. Esa es la razón de que demandemos de vuestra parte que les exijáis: porque pueden. ¿Qué pasa con aquellas personas que les cuesta mas? Bueno, pues en primer lugar, no suele pasársenos desapercibido. Solemos conocer quién da lo que puede y quién no. Y para comentároslo están las entrevistas individuales. En ellas, tanto mis compañeras como yo, solemos matizaros este aspecto. Tratamos, eso sí, de que todo en mundo llegue a un mínimo aceptable. Pero no le pedimos un OSO ONDO al que sólo puede alcanzar un NAHIKO y, además, se ponen todos los medios para ello: ayudas o recuperaciones. De todos modos, en los casos en los que resulta imposible (que son muy pocos), nunca me he enfadado con una persona por no dar lo que no puede, pero, ya digo, estos casos son muy puntuales;  no es el caso general del que estamos hablando. En general, nuestro alumnado puede y debe trabajar más y, sobre todo, mejor. Y si puede (creedme que sí), ¿por qué no vamos a pedírselo? Además, que hay que combatir con fuerza (este es el momento oportuno; 3 ó 4 años más tarde ya no) la idea que algunos niños tienen (y que alguno me ha transmitido) de que “es que yo soy así” ¡Ni hablar! ¡Tú con 12 años no “ERES” ni así ni “asao”! Tú eres una persona en formación y es precisamente AHORA cuando te toca adquirir esos hábitos de trabajo. Que ¿algunos se podrían haber adquirido antes? Puede, pero no me digáis que ya es tarde. En absoluto. Ahora están en un momento preciso y precioso para ello. Que ¿tal vez, como algunos me dijisteis, no hay que trasmitirles desánimo para que no se hundan? Pues sí; en eso tenéis razón. Vamos a ver entre todos cómo conseguimos esto sin renunciar a lo que es legítimo y justo: hacerles comprender (y que lo acepten) que los logros se consiguen con esfuerzo, pero que ese esfuerzo no está fuera de su alcance y que forma parte natural de la vida de todos; de la vuestra como padres, de la nuestra como profesores, pero también de la vida de muchos personajes que admiran (hoy en día, no de todos, por desgracia) y que, aunque ellos no lo aprecien inmediatamente, detrás de casi todos los éxitos, puede haber cierto grado de suerte, pero lo que seguro que hay es mucho, mucho trabajo.

Bueno, pues principalmente esto es lo que quería transmitiros: un moderado mensaje de optimismo y de esperanza responsable. Tenemos un grupo de chicas y chicos muy aceptable, que saben ser agradables y colaboradores cuando quieren, que en el fondo SÍ les importan los resultados y a los que sólo les falta (y no a todos) los instrumentos y habilidades para relacionar “lo que quiero” con “lo que tengo que hacer”. Pues precisamente ahí debe de estar nuestra labor conjunta: en primer lugar dejarles bien claro y sin lugar a dudas que, a su edad, TODAS las actitudes son modificables; en segundo lugar, que tienen la obligación de explorar todos los porqués de las cosas que les ocurren y cuáles son los caminos necesarios para conseguir aquellos logros u objetivos que pretenden; y, finalmente, que tengan la convicción segura de que cuentan siempre con nuestra ayuda, tanto en casa como en el instituto.

En fin, espero de todo corazón haberos transmitido un mensaje más positivo que el que algunos pudieran haber percibido en la reunión. Si lo he logrado, me doy por satisfecho.

NOTA FINAL: el primer día de clase a la vuelta de la semana de Carnavales tienen un examen sobre las fracciones (zatikiak). El tema ya esta terminado y hemos hecho ejercicios y problemas, pero, a modo de repaso y entrenamiento, he mandado más ejercicios que, aunque son voluntarios, recomiendo vivamente hacer para prepararlo bien. Como les dije a ellos, el jueves publicaré las soluciones aquí mismo.

Los ejercicios son:

142.   12;14          143.   20;34          155.   5;9;11;15 

157.   25;31

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada